Seguridad en el transporte

Cuidado con los carteristas en los buses urbanos ("micros") y en el metro. Muchas veces son personas muy bien vestidas que practican su arte de a dos (uno lo distrae, el otro le roba).

En viajes con buses interurbanos, deje sus pertenencias de valor en el equipaje de mano y no lo pierda de vista. Es mejor no dejar el bolso o cartera en el guardarropa de la parte superior sino debajo de su asiento o al lado de sus piernas. Si deja equipaje en el maletero exterior, insista en un recibo o ticket. Sólo con éste puede reclamar en caso de pérdida, aunque las empresas de transporte solamente reembolsan cantidades mínimas.

Taxi

¡Cuidado! A veces, los extranjeros pagan más...

Fíjese que el vehículo tenga el taxímetro funcionando y en un lugar visible. Para referencias de tarifas, ver Transporte. Para distancias largas, se recomienda negociar antes un precio fijo con el chofer.

Por otro lado, no cuente con el sentido de orientación de los taxistas, muy a menudo no saben bien cómo llegar al lugar solicitado. Mientras más instrucciones tenga para llegar al lugar al que desea ir, mejor. Si el taxista empieza a buscar una ruta, insista en que apague el taxímetro por mientras.
Al pagar, cuente bien el vuelto y no deje pertenencias en el vehículo.

Siempre es más seguro -especialmente en la noche- llamar a un radiotaxi en vez de parar a cualquier vehículo en la calle. Radiotaxis son sólo un poco más caros que los taxis comunes (autos negros con techo amarillo), éstos llegan dentro de 10 minutos y ofrecen autos más modernos y cómodos. En caso de problemas, puede reclamar con una empresa responsable.

Existen además aplicaciones para smartphones como SaferTaxi e EasyTaxi, que permiten llamar un taxi sin costes adicionales; un servicio bastante práctico, cómodo y seguro.