Latinos & Mestizos

Como sucede con algunos países de América del Sur, la presencia indígena en Chile no es tan evidente, sino que predomina el mestizaje. Aparte de los españoles, quienes se mimetizaron rápidamente con la población original, también hubo una inserción importante de inmigrantes de Italia, Alemania, Francia, Croacia, entre otros países, quienes han dejado sus rastros -en mayor o menor grado- en la población chilena en cuanto a características físicas y apellidos.

Los descendientes de la población original que aún se identifican con su grupo étnico son alrededor de 1,8 millones de personas (11%). El grupo de mayor relevancia es el Mapuche, que se concentra en el área de Temuco y en la zona central del país, generalmente en la periferia de las grandes urbes. Muchos de ellos vienen a probar suerte a los grandes centros urbanos después de sufrir desmedros en sus tierras originarias.

Poco queda de la riqueza cultural y de la forma de vida de la sociedad Mapuche, cuyo principio fue la armonía con la tierra. Durante siglos, esta comunidad ha sido diseminada por las conquistas europeas, explotada como mano de obra barata, aislada de su tierra y forzada a vivir en aislamiento social.

A diferencia de otros países de América del Sur, ser de origen indígena en Chile no es llevado como un tesoro cultural. Mientras tanto, reina el ideal de belleza del cabello rubio y la piel clara, lo que puede comprobarse fácilmente en la publicidad de los medios, en los programas de televisión, así como en el sinfin de personas que buscan cumplir con estos cánones aunque sea de manera artificial.

A la creciente inmigración de extranjeros a Chile, se establece que un 2% se trata de europeos de primera generación, mientras que la mayoría de los inmigrantes provienen de los países vecinos, representados principalmente por Perú y Argentina. Los hijos de extranjeros nacidos en Chile reciben la ciudadanía chilena.

Fuente: Censo 2012